5 tradiciones vacacionales para tu próximo viaje en familia

Desde las tareas más simplonas hasta otras que entrañan más sentimiento: reúne a la familia con estas actividades que os ayudarán a crear experiencias memorables y que podréis pasar de generación en generación.


1. Noches de cine en el jardín

Reúne a tu familia bajo las estrellas y preparaos para disfrutar de una auténtica noche de cine. Compra un proyector, que podrás compartir con otros miembros de la familia, y llévatelo de vacaciones. Añade algunas mantas, palomitas... ¡y a disfrutar! Lo difícil será escoger película: ¿un clásico o una nueva?


2. Un libro de citas célebres

Todos decimos en algún momento algo gracioso, o al menos curioso, que recordamos pasado un tiempo. Aprovecha para crear un libro con esas frases célebres: solo tienes que escribir la mejor cita del día. Al final de las vacaciones, decidiréis quién ha tenido la mejor ocurrencia. Su premio: ser la persona encargada del libro durante vuestra próxima escapada juntos. Puedes añadir fotos, contexto y todo lo que consideres necesario para hacerlo más gracioso todavía. ¡Vosotros sois los editores!


3. Un festín familiar

No hay nada como una comida o cena familiar. ¿Será por la buena comida, la excelente compañía o las historias que salen de ahí? Puedes animarte y añadir un toque sorpresa a la velada; por ejemplo, pídele a cada comensal que prepare un plato o tapa (niños incluidos). Sin duda, es la mejor manera de descubrir recetas nuevas e interesantes, además de echarse unas buenas risas por las dotes culinarias de la gente.


4. Un itinerario para todos los gustos

Las vacaciones están ahí para que todos los que viajáis os lo paséis en grande. ¿Qué mejor que crear un itinerario bien variado? Solo necesitas que cada uno de vosotros se encargue de planificar un día: deberá decidir qué vais a comer, ver y hacer. Seguro que a más de uno le toca salir un poco de su zona de confort, pero ahí está la diversión. ¡Es la mejor forma de ponerle un poco de sal a la vida!


5. El evento del año

Encontrar los días perfectos para reunir a la familia puede ser una tarea ardua, con mucha organización de horarios. Por eso, una vez decididas las fechas, esos días deben ser memorables: ¿por qué no hacer de ellas el evento del año? De este modo, tendréis siempre algo alegre que anhelar todos los años, ¡y sabréis que ese momento llegará! No te olvides de sacar una foto el último día de las vacaciones y guardarla como un auténtico tesoro, por lo menos hasta que lleguen las del año que viene.