La verdad es que elegimos esta casa porque éramos 11 personas y fue la primera que encontramos con esa capacidad, todas eran casas muy pequeñas y bastante caras. Cuando vimos las fotos de esta casa nos pareció aceptable para lo que estábamos buscando, una casa para juntarse unos amigos de la infancia con sus parejas y sus hijos y recordar épocas pasadas, reírnos y desconectar. Pero cuando metimos la llave en la cerradura y la puerta se abrió , lo que vimos nos hizo comportarnos como los concursantes de gran hermano cuando entran en la casa por primera vez, empezamos a abrir puertas y llamarnos unos a otros para que vinieran a ver lo que estábamos viendo cada uno. No nos podíamos creer que fuésemos a pasar varios días en una casa tan bonita, toda para nosotros sólos. No faltaba detalle en cada rincón de la casa, era preciosa, había de todo y de lo mejor, enseguida nos sentimos como en nuestra propia casa. Recomendable 100%. Y nuestra anfitriona Nisa, encantadora, siempre pendiente de nosotros. Un 10 para ella y un 10 para la casa. Ojalá podamos repetir!!!