Hemos pasado un fin de semana en familia, con niños, y la experiencia ha sido magnifica. La casa es espectacular.
Y con buen tiempo, tiene una terraza como para no salir en todo el fin de semana: piscina, bbq, música, zuritera,... impresionante.
El pueblo es pequeñito, muy muy tranquilo (no hay bares ni tiendas). Rodeado de bosques y montes. Las cascadas de Andoin son muy bonitas.
¡Como para repetir!