La zona es espectacular, la propiedad es tranquila, con lugares de esparcimiento (piscina, gimnasio, sala de juegos para niños, salas de lectura, wifi,...) y el apartamentos es suficiente para una pareja, muy bien cuidado, decorado con gusto, con lavadora, lavavajillas, cocina, nevera... y una terraza que da al acantilado con el mar continuamente meciéndose sobre las rocas, con una vista espectacular de las islas Medes y las costas de Palls y el Estartit. La verdad que no olvidaremos nunca esas vistas y los momentos que pasaos con nuestra pequeña de dos años. Todo fue perfectamente, el tiempo acompañó y visitamos las calas cercanas Aiquablava, Aiqua Xelida, Sa Riera, Illa Roja, la Playa del Racó... todas de categoría. Volveremos por Girona pronto, seguro!