Mi alojamiento no es solo un lugar donde dormir: es un rincón en el corazón de Santander pensado para que te sientas como en casa desde el primer momento. Está ubicado en una zona privilegiada, justo a los pies de la Catedral, en pleno centro histórico, rodeado de calles con encanto, historia y vida.
Aquí todo está cerca: puedes pasear tranquilamente hasta el Centro Botín, el mercado, museos, y también hasta la playa, que está a pocos minutos caminando. Me gusta ofrecer un espacio acogedor, cuidado con cariño, donde cada detalle está pensado para que la experiencia sea cómoda y especial.
Para mí, alojar a otras personas es una forma de compartir lo mejor de mi ciudad, de mi entorno y de mi forma de vivir. Me encanta conocer a quienes vienen, intercambiar historias, y saber que, por unos días, mi hogar puede ser también el suyo.