La casa está bien ubicada y a nuestra llegada los propietarios nos explicaron correctamente todo. Sin embargo, durante la estancia tuvimos varias situaciones que nos hicieron sentir incómodos, especialmente por la falta de privacidad. Los propietarios viven en la parte inferior y tienen acceso a nuestra vivienda mediante una escalera. Un día, después de acordar que entrarían a limpiar la piscina entre las 11 y las 12, estando nosotros en la zona de la piscina, nos encontramos de repente al propietario dentro de la casa. Nos asustamos bastante y creemos que, aunque sea necesario realizar mantenimiento, siempre debería avisarse antes y respetar la privacidad de los huéspedes.Otro día la propietaria llamó para decir que tenía que entrar a regar las plantas de la casa porque, según nos dijo, se morirían si no lo hacía. Accedimos, pero la sensación de falta de intimidad continuó.En cuanto al alojamiento, la limpieza nos pareció bastante justa, los colchones son muy duros y encontramos hormigas en la cocina prácticamente todos los días. A partir de las 19:00 aparecen muchos mosquitos y acabamos bastante acribillados. La zona de la piscina también podría estar mejor cuidada.En definitiva, no hemos estado cómodos durante la estancia y, por nuestra experiencia, no repetiríamos.