Masía del S XIX recientemente rehabilitada conservando la esencia de las viviendas rurales de Castellón. Enclavada en una parcela de 4 hectáreas con almendros, pinos, carrascas, lentiscos, romero y olivos centenarios, a disposición de los huéspedes donde podrá disfrutar de paz y tranquilidad en un entorno fabuloso. La masía se autoabastece mediante energía solar propia y recogida de aguas pluviales.
Dispone de piscina de uso exclusivo para los huéspedes, y dos bicicletas para pasear por los alrededores. A 3 km del pueblo más cercano.
A 20 minutos de las playas de Torre de la Sal, Benicassim y Oropesa.
Cuenta con número de registro de la Conselleria de Turismo ARCS-777.