Una casa con más de 200 años de antigüedad donde se saborea el placer de alojarse en un típico pueblo gallego disfrutando de unas preciosas vistas sobre el río Miño.
Situada en el corazón del Ribeiro y rodeada de viñedos tiene muy buena comunicación por carretera para recorrer toda la región e incluso el vecino Portugal ya que la entrada de la autovía está a escasos 5 minutos.
Las vistas desde la casa son increíbles, viñedos, montañas y el embalse donde puedes disfrutar de deportes naúticos.
También hay gran oferta de balnearios y aguas termales además de poder disfrutar tanto de arquitectura popular como religiosa.
La villa de Ribadavia se encuentra a 2 km y en ella destaca su judería, una de las mejor conservadas de Europa.
El balcón del Miño es una casa muy especial para mi puesto que pertenece a la familia desde hace generaciones y de la que he disfrutado y disfruto siempre que puedo.
Los muebles son en su mayoría los que había en la casa de antaño pero que han sido restaurados con cariño para que puedan seguir cumpliendo su función.
La terraza es un lugar ideal para desayunar, comer o cenar disfrutando de las vistas.