Esta casa, reune tradición y modernidad, en las medidas adecuadas para disfrutar de unos días de desconexión, sin dejar atras tus series favoritas o tus citas de trabajo.
Con sus mas de cien años y sus paredes de piedra, caminar por sus suelos de madera te hacen sentir el confort y la calidez.
Su ubicación, cerca de una de la principales rutas entre Castilla y Asturias, permite llegar desde la casa, facilmente a cualquier zona de interes, en maximo media hora.
En la planta baja, una amplia mesa con un "escaño" tradicional de la montaña, al lado de la chimenea, te hara revivir las tardes de "calecho y filanderos" de la antigua vida de la casa.
Desde la cocina, se accede a un patio sombreado, para las tertulias de verano, y los desayunos con el incomparable embutido de la zona... y el pan.... y la miel... para empezar un día montañés