A medio camino entre el mar y la plaza del pueblo, esta casa de vacaciones familiar es típica del espíritu de la isla de Levante, con sus ventanas arqueadas, su sencillez, su encanto, sus defectos y su mágica vista panorámica. La isla de Levante es uno de esos lugares únicos en el mundo que ofrece a sus visitantes un ambiente sin igual.
Se envía un folleto de bienvenida a los inquilinos para que puedan preparar su estadía y familiarizarse con las particularidades del patrimonio.