El alojamiento está situado en un punto equidistintate del Louvre y Sacre Coeur y cerca de autobuses y metro. Es ideal para conocer París. Muy tranquilo por su ubicación, aunque carece de vistas y tiene una estructura algo extraña debido a las reformas para convertirlo en apartamento (antiguamente eran dos habitaciones separadas, con función distinta a la que tienen ahora).
Tuvimos la mala suerte de que el edificio estaba en obras al llegar y todas las zones comunes, las escaleras, los pasillos, el portal, estaban llenos de polvo y de escombros, pero las obras no afectaron a nuestro reposo porque estábamos todo el día fuera del apartamento. En conjunto, el apartamento estaba bien y completamente dotado, y aunque Bertrand ha sido muy amable le recomendaría renovar algunas cosas (mangos en las sartenes, mochos en las fregonas, alguna mano de pintura). No obstante, y pese a todo, lo recomiendo.