Casa situada sobre la misma arena de la playa, casi rozando el agua con los dedos desde la terraza. Es muy cómoda, practica, alegre, y con amplia luz en cualquiera de las habitaciones, sin pasar calor por la proximidad al mar (estancia en Julio 2012). Goza de una terraza perfecta para comer y descansar, un salón amplio con televisión, dos habitaciones cómodas, y todo lo necesario a mano en la propia urbanizacion: restaurantes, tiendas, e incluso una farmacia. Todo perfecto, en la casita habia de todo lo que necesitabamos, está en un lugar bastante tranquilo Se recomienda alquilar un coche y recorrer la isla de Menorca que es preciosa. Hemos vuelto toda la familia como nuev@s, relajad@s y muy morenit@s. Lo recomendamos para todos, desde el momento de nuestra llegada el propietario, Jose Maria, estuvo pendiente. Gracias!. Juan L.