La Rústica es una casita tipo cabaña que forma parte del edificio principal de la masía, equipada con chimenea y vistas panorámicas al valle.
La masía data del año 1700 y ha sido restaurada durante más de 20 años. Ha sido reformada y convertida en diferentes estancias, pensadas para quienes buscan bienestar, conexión con la naturaleza y experiencias de salud regenerativa.
El alojamiento está diseñado para ofrecer el máximo confort en un entorno paradisíaco, libre de distracciones.
En el exterior, hay una zona reservada exclusivamente para este alojamiento, que incluye un pequeño espacio chill-out para picnic con vistas impresionantes bajo unas palmeras.