Casa antigua reformada con sencillez situada en una zona poco poblada a 6 quilometros de Artà. Consta de tres habitaciones dobles, dos baños, una espaciosa cocina y un amplio salón de 50 m2. La casa dispone de una chimenea y tres estufas de leña distribuidas por la casa para calentar los distintos ambientes en los meses de invierno.
En el exterior se puede disfrutar de una zona habilitada entre los árboles con una mesa, una gran terraza y un pequeño algibe reconvertido en piscina.
En el entorno se pueden practicar deportes como el jogging, ciclismo etc