Escápate al corazón del Barranco de Tirajana y descubre una casa rural que conserva la esencia de la arquitectura tradicional canaria. Se accede por un pintoresco sendero de unos 50 metros, entre olivos, almendros y palmeras, que ya anticipa el contacto íntimo con la naturaleza que te espera.
La vivienda, orientada al norte como en su construcción original, gira en torno a un encantador patio interior con colgadizo canario. Las habitaciones se comunican a través de este espacio, lo que aporta autenticidad y tranquilidad. Cuenta con un dormitorio doble con baño, un salón acogedor, cocina con comedor y un baño.
En el exterior, te esperan una terraza privada, zona de barbacoa y una piscina con solárium desde donde se contempla el paisaje del barranco. Ten en cuenta que, debido a su orientación, durante los días cercanos al solsticio de invierno la zona de la piscina apenas recibe sol, algo ideal si buscas frescura y sombra.
A solo 3 kilómetros está Santa Lucía, un encantador pueblo que invita a descubrir la vida local con calma. El coche se deja a 200 metros y los últimos 50 metros requieren bajar por un tramo un poco empinado, un pequeño esfuerzo que te lleva directo al descanso que buscas.