La casa es un remanso de paz. Se ruega NO FUMAR dentro de la casa.Fue diseñada por nosotros para nuestra familia. Destaca por sus amplias habitaciones y salón con vistas a un jardín de 1000 m2, cuenta con frondosos árboles donde se puede disfrutar de una comida bajo su sombra y con el único sonido de los pájaros revoloteando. Ubicada dentro del silencioso pueblo donde se ubica el Museo de César Manrique, surcado por casas aisladas rodeadas de jardines. Si lo que buscas es tranquilidad, este es tu alojamiento.
En las noches claras, se puede observar la Vía Láctea.