Teniendo en cuenta que es una masía del S XII. el alojamiento genial. Para personas con discapacidad, no es aconsejable, ya que hay escaleras para acceder tanto a la cocina, como a las habitaciones...
El entorno, si lo que quieres es desconexión, super genial.
Aunque no conocimos al propietario, nos atendió muy amablemente (Movil) y nos resolvió, satisfactoriamente las pequeñas dudas surgidas.
Sugerencias : A la piscina, no le iria mal algún escalón, para facilitar tanto la entrada como la salida..
Choca un poco, que, las basuras que generamos durante la estancia, (se nos pidió por favor) tuvimos que llevarlas hasta el pueblo más cercano. Pero la verdad es que fué un mal menor en comparación, con lo agradable de la estancia.
Sin duda un sitio que recomendamos, y al que seguramente volveremos.