Pros: El chalet está situado en un lugar muy bonito, con unas espectaculares vistas al mar y al castillo de Salobreña (de noche está iluminado) , la privacidad es absoluta y desde el chalet se ve un increíble amanecer , parecen postales.
El chalet está rodeado de mucha vegetación, con grandes palmeras que dejan mucha sombra y varios árboles frutales. Igualmente está bien comunicado. En 5 minutos estas en Salobreña, y en 10 en Motril, con restaurantes de distinto precio y nivel.
Sobresaliente la simpatía y amabilidad de los propietario, hasta nos dejaron su teléfono para cualquiera necesidad. Se ve que viven allí por temporadas, porqué todo el chalet estaba muy bien cuidado y limpio ( con sabanas y toallas limpias ) , la cocina estaba muy equipada , disponíamos de bombas de calor en toda la casa .
Durante la estancia no tuvimos que pensar en nada, porque hay un jardinero que viene a arreglar el jardín del chalet y un cuidador de la piscina para su limpieza. Al final tuvimos solo que pensar en relajarnos y aprovechar el sitio.
Recomendado para vacaciones de invierno más largas.