Nos ha encantado la experiencia. A la casa, ideal por su decoración, no se le puede poner ni un pero, no le falta ni un detalle, es muy agradable y te sientes muy a gusto. Destacaría su enorme salón que hemos podido disfrutar todos a la vez, de manera cómoda por sus variados espacios, el acogedor patio, la terraza y ¡como no!...un cuarto de baño en cada habitación. El entorno ofrece múltiples alternativas, a nosotros con sólo un fin de semana, nos faltó tiempo porque nos hubiese gustado aprovechar más la playa, pero subimos a la montaña Cabeço d'Or y también visitamos Alicante, que no la conocíamos, -está a unos 15-20 minutos- y el castillo de Santa Bárbara.
Gracias a los dueños, muy amables por cierto, que han conseguido que tengamos una estancia inmejorable.
En resumen, genial. HASTA PRONTO.