Uno de los sitios más bonitos donde hemos estado. La naturaleza, los caminos, los ríos, las playas cerca, las visitas a las cuevas… Hay un montón de cosas que hacer en la zona. La casa está reformada lo justo para que la estancia sea cómoda. Mantiene el mobiliario, los suelos y cerramientos antiguos, así que es una maravilla disfrutar de un sitio en el que a penas se ha intervenido y es auténtico. Las vistas, desde cualquier punto de la casa, son un espectáculo.