no hay palabras para definir lo maravillosa que ha sido la estancia en todos los sentidos.. La casa es una maravilla , en diseño , en uso practico, distribucion, un jardin con vistas al MontBlanc y un entorno unico. Ghislaine e Yves son unos fantasticos anfitriones y mejores personas, siempre estan pendientes que no falte nada. Un diez en todo.