En 1960, António Acamer construyó esta casa con sus propias manos, nueve meses después de perder a su esposa. Sin dinero y con el corazón roto, levantó ladrillo a ladrillo un homenaje póstumo a ella: la mujer que le dio tres hijas en cuatro años gracias a los baños de mar que renovaron su salud. Su sueño era simple y profundo: vivir cerca del mar.
El terreno donde se asienta la casa fue segregado de una antigua finca agrícola donde se cultivaban malvarrosas para elaborar perfumes. Esta flor, cuya esencia simboliza la supervivencia a través del amor, sigue impregnando el espíritu del lugar.
Hoy, casAcamer es ese refugio que António imaginó: un espacio para amantes del mar y del silencio, situado en un enclave privilegiado frente al Mediterráneo, dentro de la reserva natural de aves acuáticas de la Red Natura 2000, con intervenciones mínimas para preservar su ecosistema único.
Durante 44 años, las 13 casas de primera línea de Cases de Queralt han resistido cientos de temporales, siendo un modelo vivo de fortaleza, resiliencia y perdurabilidad. Desde 2007, la amenaza constante de la administración de retirar el derecho de propiedad por encontrarse dentro del dominio marítimo-terrestre ha sido una sombra que no ha doblegado a sus habitantes. En mayo de 2026, un gran proyecto de regeneración costera financiado con fondos europeos devolvió la playa que existía en 1960: arena extraída del fondo marino de Cullera, recuperando años de historia sumergida. Una historia construida por agricultores de la marjal y albañiles de segunda profesión que, en los primeros movimientos turísticos europeos, ofrecieron a los ciudadanos un lugar donde descansar frente al mar.
El espacio privativo de 50 m² consta de sala de estar con vistas exclusivas al mar, cocina totalmente reformada, dos dormitorios con vistas y baño con ducha. Capacidad ideal para 3 personas, hasta 4.
La casa apuesta por una climatización natural y sostenible: ventiladores de techo de alto rendimiento y mosquiteras aprovechan la brisa marina, manteniendo temperaturas inferiores al exterior. El aire acondicionado se activa automáticamente a partir de altas temperaturas. Incluye TV, Wi-Fi, lavadora, secadora y toallas de playa.
Terraza cubierta privada, balcón y solárium compartido con vistas al mar. Aparcamiento gratuito en la calle. No se permiten mascotas, fumar ni eventos. Silencio de 22:00 a 9:00.
- Cuna Pagos 15,00 € por persona y noche