La experiencia solamente es mediocre, no terrible. Sin embargo, lo peor de todo es que cuando ves este negocio da toda la sensación de que fuera un hotel y no lo es en absoluto. Es un conjunto de apartamentos conectados por una "recepción", pero sin servicio de habitaciones. Tienes lo peor de los hoteles y de los apartamentos:
- No tienes cocina.
- Espacio reducido.
- NO HAY NADIE en recepción, la tienen allí de adorno, con un grifo que por lo menos nos sirvió para llenar las botellas de agua, pero en 4 noches que contratamos no logramos encontrar a nadie allí a ninguna hora del día. Todo es self service.
- No hay servicio de habitaciones. Te vas a encontrar la cama tal como te la dejaste al irte por la mañana y apáñate con las toallas que te dejan.
Por otras reseñas que he visto, no somos los únicos que hemos caído en este error. Tienes que verlo un poco despacio para darte cuenta. No sé si será intencional, pero tenedlo en cuenta si estáis considerando contratarlo.
Luego súmale a esto que el baño estaba bastante puerco y olía un poco raro. No es el peor en el que he estado, pero la ducha tenía mugre por todas las esquinas.
Lo que sí hay que reconocer es que la zona está genial, bastante céntrica. Esto es un negocio de bajo mantenimiento para maximizar las perras que les sacan a los turistas (aunque es barato, eso sí) frente a los gastos que ellos generan. No es lo peor del mundo, pero yo no volvería ni lo recomiendo.