Nos sentimos como en casa, desde que entramos se siente un lugar con una energía con mucha paz, la casa desde la entrada huele a madera, yo amo el olor a madera, nos sentimos como en casa, todo funciona a la perfección, los aires acondicionados, las televisiones, el internet, el jacuzzi, la playa del lugar es hermosa, está a una cuadra, nosotros nos íbamos caminando por la orilla del mar hacia el pueblito para desayunar queda muy cerca, los espacios en la casa sala, comedor, cuartos, muy cómodos, las camas, el anfitrión siempre estuvo al pendiente de nosotros en toda nuestra estancia.