Chalet unifamiliar en perfecto estado con jardin privado y espectaculares vistas de la costa norte de la isla de Tenerife y el Teide. Se encuentra en un entorno residencial muy tranquilo, ideal para disfrutar del paisaje y relajarse, recomendable tanto para familias como para parejas. Está a cinco minutos en coche de las piscinas naturales del Pris y de la mayoría de servicios básicos, y a 10 minutos de multitud de restaurantes donde probar la gastronomía local.