Júntate con todos los tuyos en este palacio del s. XV, de alquiler para un único grupo de hasta 31 personas (22 camas y 9 supletorias en 10 dormitorios con baño). Para grandes familias con niños, grupos de matrimonios que buscan un lugar singular desde el que hacer turismo, concentraciones deportivas, retiros o reuniones de empresa.
Cuenta con gran salón comedor, zona de televisión (75 pulgadas), cocina para grandes grupos y sala de juegos. En el exterior: piscina privada, jardín, cenador, cocina y baños.
Nuestro objetivo es que descanses y desconectes juntando a todos los tuyos en un palacio medieval pero con las comodidades y los servicios del siglo XXI. Para familias con niños, con amplios espacios y zona de juegos.
Para matrimonios senior, en una gran casa, pero si quieres con los servicios de un hotel, para hacer turismo por Logroño, San Sebastián, Pamplona y todo Navarra.
Para encuentros de trabajo en un lugar diferente y tranquilo.
Es una Vivienda Turística Rural de setecientos metros cuadrados recién restaurada con diez habitaciones con baño para acoger hasta 31 huéspedes (22 camas más 9 supletorias).
Cuenta con Wifi, calefacción, chimenea con leña, barbacoa XXL y zona de aparcamiento dentro de la finca.
Se alquila como mínimo dos días. Horario de entrada y salida flexible.
Planta baja: cocina, comedor, salón con chimenea, zona de televisión y dos aseos.
Primer piso: ocho dormitorios todos con baño.
Segundo piso: Sala de juegos para niños y adolescentes.
Torres: Dos habitaciones cuádruples con baño.
Otros: Ascensor, suelo radiante regulable por habitaciones y wifi.
Servicios: si se desea, desayuno, comida y/o cena.
En el exterior, ofrece al sur un jardín con cenador, barbacoa, cocina y baño y una piscina de 12x6 metros. Al norte cuenta con un patio porticado de uso de los huéspedes con jardín, fuente y cenador. Y al este, zona de aparcamiento para 20 vehículos.
Recuerda que hay una excepción: Olza y su palacio son lugares familiares y tranquilos y no se admiten reservas para fiestas tipo bodas, despedidas de soltero/a o música en el jardín o el patio de la finca. Los inquilinos que deseen venir deben evitar alborotos y música en el pueblo, quedando prohibidos en la finca.