Enclavada en una amplia finca rural en pleno campo ibicenco, esta bonita casa está rodeada de árboles frutales y un precioso bosque de pinos. Cuenta con una enorme piscina y un entorno perfecto para disfrutar de la máxima privacidad y todo lo necesario para vivir unos días de verdadero descanso, paz y goce de los sentidos.
La casa se abre a una amplia y agradable terraza donde relajarse y compartir momentos o comidas al aire libre o bajo techo.
Los paseos alrededor de la casa, tanto a pie como en bicicleta, son maravillosos pues permiten descubrir el verdadero latido de la Ibiza interior.
Suma además la ventaja de estar situada en el epicentro perfecto para visitar los lugares más bonitos e interesantes de la isla, y estar a tan solo 7 minutos en coche de su playa más cercana, a sólo 8 minutos de Santa Eulalia, su municipio de referencia, a 20 minutos de Ibiza capital y 25 del aeropuerto internacional de Ibiza.