Esta casa es un antiguo estudio de pintura donde el marido de la propietaria dedicaba su tiempo libre a su afición favorita. Azul era su color preferido y remanso la palabra que mejor lo definia.
Es una casa confortable y acogedora, en un espacio tranquilo, ambiente rural y rodeada de naturaleza, te sorprenderan las maravillosas vistas a la ría y al bosque.
Dispone de jardín con piscina cubierta, y está situada muy cerca de las mejores playas de las Rías Bajas y muy bien comunicada para acceder a Vigo, Pontevedra, a los estupendos restaurantes de gastronomía tipica gallega y otros puntos de interés turístico.
Lola, la propietaria y Romina, la anfitriona quieren que os sintáis como en casa.