Hemos pasado unas maravillosas vacaciones mi marido y yo, con nuestros dos pequeños, mi madre y mi tía en este espacioso, amplio y precisoso apartamento. El apartamento está muy bien situado en el Altstad, el casco histórico de la ciudad de Núremberg, desde él se puede ir a pie a visitar los monumentos de la ciudad, a los restaurantes, los Biergarten, ir de compras por las calles comerciales... todo queda bastante cerca. El apartamento es muy cómodo y acogedor, muy bonito decorado y muy limpio; la ciudad ofrece un montón de cosas para hacer y también muchas actividades para niños.
La propietaria es encantadora, siempre muy atenta y accesible, muy amable.
En resumen, unas vacaciones geniales. :)