Casa situada en una plantación platanera de 250.000 metros cuadrados de extensión, con acceso privado al mar, en un enclave natural privilegiado. Zona protegida.
Lugar idóneo para el relax, permitiéndole disfrutar del contacto directo con la naturaleza, disponiendo de senderos rodeados de huertas y jardines que desembocan en el mar.
Posibilidad, bajo solicitud, de hacer una excursión guiada por el cultivo del plátano, fruto emblemático de Canarias y sorprenderse con una experiencia culinaria exclusiva al borde del mar. El broche ideal.