La excelencia en el turismo rural se alcanza con la suma de tres factores: el entorno natural, la casa y sus dueños.
En cuanto al entorno natural no voy a descubrir nada. Los vallles de Benasque y alrededores con sus paisajes son sublimes.
En cuanto a la casa La Viña os aseguro que es encantadora, preciosa, con las ventanas hacia un inmenso prado y las grandes montañas pirenaicas al fondo. No le falta un detalle. La cocina, amplia y completa. Todo limpísimo y lleno de detalles muy útiles.
Y en cuanto a sus dueños... MariCarmen y Jose se hacen tus amigos sin ningún esfuerzo. Amables, atentos y serviciales.
Pues eso, la media de tres dieces: un diez rotundo.
¡Sin duda, volveremos!