La casa es preciosa, limpia y cómoda. La decoración está cuidada al detalle. Juan Carlos se preocupó de que todo estuviese a punto y de que nuestra estancia fuese lo mas agradable posible. El pueblo está un poco lejano de la zona central del Bierzo, y aunque tiene sitios muy bonitos a su alrededor, el desarrollo turístico es todavía escaso, con las ventajas e inconvenientes que eso supone. Cómo único punto negativo del pueblo, que no de la casa, señalar que es un poco ruidoso por las noches, con niños sueltos gritando hasta tarde por las calles.