Todos los años nos juntamos cuatro matrimonios de amigos con niños para pasar un fin de semana de casa rural. La idea es siempre no salir de Madrid o un radio de 100 km, pero no siempre lo conseguimos....
Esta vez nos fuimos a esta magnifica casa rural a unos 150 km de Madrid pero con fácil acceso y la verdad que se nos hizo corto, a pesar de los niños y los km de más merecieron la pena.
Román, ha estado pendiente de nosotros incluso antes de llegar para poder recibirnos y darnos toda clase de explicaciones, recomendaciones, y mucho más. Cercano y encantador, los niños encantados de estar cerca de la jabalina Peggy, el ciervo y los muflones, así como los perros tan alucinantes que tiene.
Gracias Román, por tu amabilidad, trato familiar y sobretodo por tu tarta de zanahoria y ese maravilloso detalle con productos de la tierra que estaban deliciosos.
La casa está superlimpia, muy cómoda y perfectamente equipada para pasar un fin de semana tranquilo con niños es genial con la piscina, la vista al pantano y sitios cercanos para visitar en un entorno maravilloso. Ganas de volver.