Mi familia y yo pasamos cinco días incluida nochebuena en esta maravillosa alojamiento. La casa está puesta a capricho (como se suele decir) con muchísimo gusto en la decoración, limpieza impoluta y todo el equipamiento necesario como para no echar nada en falta, ni aún encontrándote algo alejado del pueblo. Y es que precisamente esta lejanía, la ubicación de la casa es otro de sus puntos fuertes, pues el paraje es más que tranquilo, en plena naturaleza rodeado de olivos, donde si escuchas un ruido por la noche es que tienes el oído muy fino.
Lo dueños nos dispensaron un trato estupendo y atento. En definitiva si el tiempo y nuestra economía nos lo permiten repetiremos en cuanto podamos.