Pasamos unas vacaciones magníficas, un entorno inmejorable para escapar del bullicio de la gran ciudad y disfrutar de la tranquilidad, en una casa perfecta, bonita, comoda y amplia, tiene todo lo que una familia puede desear para pasar unos días en la más confortable de las casas que hemos visitado. Miguel Angel, es un encanto , nos ha tratado a las mil maravillas, nos ha proporcionado toda las facilidades posibles para hacernos sentir como en nuestra propia casa y cuida con esmero la casa, y a sus inquilinos como reyes, no repara en ofrecer su ayuda y ofrecimiento para lo que se necesite. Los niños han estado encantados, con la casa y su dueño, que se los llevaba a pasear los perritos que el tiene y con el que hicimos una excursión para descubrir la comarca. No hay palabras para agradecer lo bien que nos ha tratado. Han sido sin duda unas vacaciones perfectas. Gracias Miguel Angel.