Somos un grupo de amigos que nos encanta el turismo rural, y esta casa nos ha dejado sorprendidos. Hemos estado un fin de semana y repetiremos seguro. Los dueños, Aurora y Manuel, son encantadores, la casa magnifica y el pueblo tranquilo y precioso. Hemos disfrutado como críos de sus interiores, del salón con su chimenea, de una magnifica barbacoa en su cocina campera, etc. Nos hemos quedado con las ganas de probar muchas cosas, como el jacuzzi y la terraza, pero como he dicho, volveremos con más tiempo en otra época del año. De verdad, es una casa especial y más que recomendable.