Los pueblos de España poseen un encanto especial, si a ello le añadimos la calidad humana de sus vecinos, el resultado es maravilloso. Recordaré el fin de año de 2017 por muchas cosas, pero entre ellas estará la excelente decisión de pasarla en Marjaliza, en la Casa Montes de Toledo, el mejor alojamiento rural que he visitado, que por cierto no han sido pocos.
Gracias a Manoli y su marido por todas las atenciones con las que nos dispensaron, y por cuidar hasta el más mínimo detalle para hacernos la estancia inolvidable. La calidad de las personas se demuestra en las pequeñas cosas que marcan la diferencia. Reitero mi agradecimiento y aprovecho para felicitaros el nuevo año. Hasta pronto, porque seguro que repetiremos algún día. Un abrazo.