Llevaba tiempo queriendo alojarme en este establecimiento y, por fin, este año ha podido ser.
La casa está situada en el mejor lugar del pueblo, Sevares, con unas vistas espectaculares de día y mágicas de noche. Con rutas a pie desde la misma casa, y muy bien ubicado para moverte por Asturias.
Los dueños son encantadores y dispuestos a ayudarte en todo lo que necesites. La casa........impresionante, enorme, habitaciones muy espaciosas: dos dobles en la primera planta, compartiendo baño, una de ellas con camas de 150; tres con cama de matrimonio en la segunda planta: dos comparten baño y otra enorme lo tiene dentro. Salón confortable, una cocina con todo lo que se necesita y más y el garaje lo mejor de todo: con su billar, su mesa de pingpong, su futbolín, que da mucho juego para los 9 que éramos y un baño. Fuera se puede disfrutar de un jardín muy bien cuidado, mesas enormes y dos barbacoas, ahhhhhhhhhh y lo más divertido: el juego de la rana, vaya partiditas que nos hemos echado. La limpieza de la casa cuando llegamos impecable. El único pero el baño compartido de la 2ª planta, que era complicado cerrar la puerta y hacía mucho ruido por las noches. Pero ya están en ello y seguro que lo arreglan en breve. Si queréis un alojamiento para toda la familia y para amigos, no lo dudéis, no os decepcionará. Gracias Mª Eugenia por los huevos, la sidrina y por todo en general. Habéis sido unos perfectos anfitriones. Ahhh, gracias también por enviarme lo que me dejé. Besos para todos, volveremos a veros.