Hola viajeros!
Gratamente sorprendidos por Cal Riba que, con una contención en los precios muy de agradecer en los tiempos actuales, ofrece mas de lo que uno esperaría encontrar. El entorno a medio camino entre el pueblo y el bosque es relajante y placentero para pasear. Los espacios comunes son amplios y bellos. La joven familia que lleva Cal Riba, muy maja, ha sido cordial y amable en todas nuestras solicitudes, y nos han proporcionado todo tipo de información sobre los alrededores. Realizamos una de las excursiones que hay marcadas y realmente nos sorprendió mucho la belleza de la zona.
Quizás el único punto un poco por debajo del resto es el equipamiento de los apartamentos, no se puede decir que falte nada, sencillamente es un poco básico. Pero vamos, por ese precio tampoco se puede pedir mas!
En resumen, un pequeño oasis de tranquilidad y naturaleza al alcance de muchos bolsillos, y una experiencia absolutamente recomendable.