Hemos pasado un fin de semana para una celebración familiar, tres matrimonios y 4 niños. Una de las habitaciones de matrimonio tiene dos camas, así que toca jugársela a los chinos. La casa está fenomenal, las camas son cómodas y los baños están bien (un baño en cada dormitorio de matrimonio, lógicamente no son muy grandes pero son adecuados y tienen de todo). Sólo notamos falta de espacio en una de las habitaciones de los niños que queda un poco justa al poner dos camas(cama nido). El salón y la cocina son muy grandes, de sobra para 10 personas, en ningún momento nos sentimos apretados. El jardín de la casa es estupendo, tiene una amplia zona cubierta para comer, barbacoa y leña disponible, una de las mejores partes de la casa sin duda. En el salón también hay chimenea, aunque la calefacción funciona muy bien y la casa está muy bien aislada, pero el fuego de la chimenea siempre es bonito. El dueño deja unas bicis disponibles que están muy bien para dar una vuelta por la zona. En la urbanización hay pista de tenis, frontón, piscina y un bar. Lo que no es tan fácil es hacer compras por la zona, depende de lo que quieras hay que hacer unos kilómetros, pero en un fin de semana no da tiempo a echar nada de menos. La gente de la urbanización es muy amable, se respira paz y tranquilidad, es estupendo abrir la ventana y no escuchar absolutamente nada. Para mí una muy buena opción para un fin de semana con familia/amigos. Los dueños muy atentos por cierto, comunicativos y con ganas de facilitar la estancia.