Hemos pasado cinco días magníficos en la casa rural El Callejón de la Gata, del 27 de diciembre al 1 de enero.
Las fotos no hacen justicia a los espacios y una vez dentro todo es más grande de lo que parece. Éramos cinco matrimonios y todos los “cachorros” (algunos ya adultos), un total de 18. Los chicos se adueñaron del apartamento del segundo piso y los matrimonios nos repartimos las habitaciones.
No hubo problema de espacios, ni para comer, pues el comedor tiene hueco para todos.
La casa es cálida e incluso por la noche hay que bajar la calefacción para no achicharrarte bajo los edredones.
La zona estupenda para hacer rutas e incluso subirte algún pico que otro, como el Ocejón.
El pueblo tranquilo y silencioso. Además cuenta con un Mesón, El Jabalí, donde se come muy bien y a buen precio e incluso un Pub, Contrabajo, que abre hasta en fin de año.
El único inconveniente, no achacable a la casa, es que los suministros de viandas, no están cerca y hay que estar pendiente de encargar el pan al panadero de Tamajón o irte de compras a Cogolludo, a unos tres cuartos de hora en coche, donde por cierto tienen una carne excelente. Recomiendo el “somarro”, en la carnicería Frías.
Por lo demás, Teresa, nuestra casera, siempre ha estado atenta a nuestras necesidades, que han sido mínimas, pues la casa tiene de todo.
Conclusión final: altamente recomendable.