La casa rural está muy cuidada, es bonita y tiene de todo, excepto lavadora. Es grande y en nuestro caso, perfecta, porque las cinco niñas durmieron todas en la habitación de arriba y los adultos teníamos todos cada uno nuestra habitación.
Otilia muy amable y disponible.
La sierra de la Demanda un descubrimiento. Puedes hacer muchas cosas muy variadas: Atapuerca, románico, vía verde...
Nosotros seguro que repetimos.