Esta casa es una pequeña joya. Se nota que, en su decoración y organización, se ha puesto muchísimo mimo y cariño. Está muy bien equipada, limpia, con detalles trabajados y especiales. El trato con la dueña, excelente, muy atenta y dispuesta a ayudar en todo momento.
El entorno es una maravilla, en plena Ribera del Duero, cerca de pueblos con mucho encanto y multitud de bodegas. En sus senderos puedes encontrar plantas y aves de todo tipo, ideal para hacer senderismo.
El pueblo, muy tranquilo. Hay poca infraestructura (apenas una tienda y un bar), por lo que es recomendable venir con las provisiones de casa o reponer en los pueblos cercanos.
Si hay que poner "peros", serían que a pesar de poner que hay televisión, no tiene cobertura (se pierde la señal continuamente) y que no hay tampoco cobertura para todas las compañías de teléfono (orange, por ejemplo no funciona). Están trabajando en solventar estas incidencias.