Nos recibió la dueña y estuvo casi una hora mostrándonos todos los detalles de la casa, que realmente no puede estar mejor equipada. Éramos 7 personas, un grupo de amigos que pasamos el fin de de año en esta casa. Cada estancia cuenta con detalles y decoración cuidado con mimo. Las habitaciones son grandes, con camas confortables. Los dos baños están muy bien equipados, toallas y todo lo necesario para el aseo, incluidos secadores de pelo. La cocina tiene de todo, como si estuvieras en tu casa. El salón cuenta con un sofá grande, chimenea y mantas que atrapan. A pesar del frío aprovechamos hasta la barbacoa! La calefacción funciona a la perfección y pesar del frío en el exterior ni lo hemos notado. Hoy lunes hemos dejado la casa y Beatriz que amablemente nos ofrecio enseñarnos el Castillo nos ha llevado a media mañana y ha sido la guinda para un fin de año diferente y estupendo!