Estuvimos alli, pasando un par de noches un grupo de adultos con niños . Se aprecia el mimo que su dueña, Maria José, ha puesto en la casa. Llena de detalles, habitaciones confortables, casa y patio renovado con barbacoa y zona chill out, zona de juego para los niños...Lo cierto es que no pudimos elegir mejor. El entorno también ofrece muchas posibilidades, con rutas en bici, senderismo e incluso hay una empresa muy cerca que se dedica a los paseos en barca por el Ebro.
Perfecta para descansar y disfrutar de la compañía.