La casa, fenomenal. Al ser sólo una planta es ideal para ir con niños, sin escaleras... Además el porche y el amplio jardín, con la barbacoa, incitan a las comidas y sobremesas familiares...
El trato de los propietarios, estupendo (gracias, Susana), con detalles de bienvenida (que ricos los bollos...).
La ubicación es inmejorable, lejos del bullicio del centro del pueblo pero a un paso si lo quieres. Por cierto, la gente del pueblo, estupenda, abierta a entablar conversación aunque sólo sea del tiempo....
Y que decir de Pedraza... a tiro de piedra en coche o dando un paseo. Nosotros bajamos andando (que hay que hacer ejercicio)...
Pues eso, en resumen, para repetir.