Es una casa enorme, preciosa, limpia y muy bien equipada. Hay muchos espacios diferentes donde poder disfrutar y descansar, tanto en el exterior como en el interior. La piscina es fantástica. La cocina muy completa, no faltaba ni un detalle. Habitaciones muy amplias, las camadas muy cómodas, por poner alguna pega yo añadiría alguna toalla de aseo más para poder cambiarlas y pondría almohadas más duras (pero eso es muy personal), las toallas de playa son estupendas. Hay futbolin, mesa de ping pong, millones de libros... cuesta salir de ella, aunque cerca hay lugares preciosos para visitar. Gracias Celia por tu hospitalidad y nos encantaron los detalles de bienvenida, tienes una casa preciosa. 100% recomendable.