En Semana de Pascua nos alojamos mi marido y mis dos hijos en el cortijo y ha sido una verdadera gozada. Desde el primer momento Cali y Lali fueron encantadores, nos dieron todo tipo de explicaciones relacionadas con la casa, el entorno, con Granada, dónde aparcar, que ver, nos recomendaron bares de tapas,...
La casa está nueva, muy limpia y decorada con muchísimo gusto además de acogedora.
Tienen un perro (Luna) muy tranquilo, un gato (Camilo) muy cariñoso y unas gallinas en un pequeño corral. Nuestros hijos disfrutaron de lo lindo con los animales y con la casa.
Además, del trato exquisito, en la casa nos dejaron fruta, desayuno y una botella de aceite que ellos cultivan que estaba buenísimo, una pena que no les de para venderlo.
La casa está a 10 minutos en coche de Granada capital y la ventaja de estar en el campo.
Es una alojamiento que recomendaría sin dudar a amigos que se vayan a acercar a Granada a pasar unos días.
Gracias por hacer que nuestras vacaciones hayan sido geniales.