Un buen lugar para unas vacaciones tranquilas que combinan la playa desde la montaña de Cullera
La ubicación es genial. Vistas al mar desde la tranquilidad de la montaña.
La piscina es muy tranquila y coincides con muy poca gente.
La cantidad y la posición de los enchufes.
Un wifi le vendría muy bien.
El mesa de la terraza está para renovar o pintar.
La mesa de cristal que hay frente al sofá tiene un canto roto.