La propiedad tiene todo los accesorios básicos para poder disfrutar tranquilamente de Canet y sus playas. Cuando entramos el piso estaba muy limpio y eso se agradece mucho. La terraza un espectáculo, en verano puedes desayunar, comer y cenar allí.
Lo único aspecto que hay que mejorar es la ducha en la habitación justo detrás de la cocina. El cristal es muy pequeño y no protege contra la salida de agua.